Para no olvidar


Escape de la pecera
Ilustración de Nelly Charbonneaux


Dicen que segundas partes nunca fueron buenas. Mi cuate Miguel, sin embargo, lo desmiente. Gran excepción éste Cervantes. A lo largo de sus páginas uno encuentra párrafos que son talismanes. El siguiente es uno de ellos, en el capítulo 68 de la segunda parte.

A la letra, copio:


La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.


El Quijote... ¿quién más libre y loco que él? E inmortal, habría que agregar. El Quijote inmortal precisamente por esa libertad con la que nos ha cautivado, entre siglos, a tantos. Hoy comparto esa sabiduría apresada en el párrafo... lo vuelvo a leer como quien juega entre la yema de los dedos una piedrita que siempre se lleva en el bolsillo a modo talismán.

Para no olvidar y recordar siempre que una de las peores pérdidas de libertad que se puede experimentar, es la de dejar de ser uno mismo.






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